Experiencias

El 21 de enero se celebra el día de Nuestra Señora de la Altagracia, advocación mariana presente en la ciudad de Higuey (este de República Dominicana) y madre espiritual del pueblo dominicano para la feligresía católica. La tradición de “Tatica” (como algunos la llaman) es una de las tantas tradiciones culturales de origen religioso que conforman la idiosincrasia dominicana. 

Y como lo tradicional va incrustado en lo cultural, no quisimos dejar pasar la oportunidad de llevarles a ustedes esta lista de las cinco cosas que tal vez no sabían anteriormente sobre la veneración a la Virgen de la Altagracia, "madre espiritual del pueblo dominicano".




Imagínate que vives en un remoto pueblo de una pequeña isla en el que no existen salas cines y que las oportunidades de ver una película en la “gran pantalla” se limitan a las veces que visitas a tus familiares en las principales ciudades del país.




Tengo el cabello rizado, desde hace más de 15 años acepté esta realidad y la tomé como una de las características siempre presentes en mi apariencia, fui aprendiendo a manejar las ondas de mi cabello, a entenderlas y amarlas hasta el punto de que las dos o tres veces al año que (generalmente por salud) debo ir a secarlo liso al salón de belleza casi ni me reconozco.

Hablar de Villa Mella y no referirse al chicharrón es un pecado casi capital. Los dominicanos recordamos aquel discurso presidencial donde se bromeó con que “en el Metro está prohibido comer chicharrones”. Y es precisamente la L1 del Metro de Santo Domingo la mejor forma de llegar hasta la capital nacional de esta crujiente y sabrosa comida dominicana.

Esta fritura está ligada irremediablemente a la historia de esta comunidad al norte del Distrito Nacional y que judicialmente se llama "Santo Domingo Norte". Conocido antes de 1888 como la “Sabana del Espíritu Santo”, por allí pasaban todos los productores que vendían sus insumos en la ciudad, procedentes de Yamasá, Cevicos, Sabana Grande de Boyá, Monte Plata y La Victoria.

La mayoría amanecían en el área y acampaban para seguir al día siguiente. Esto produjo que los lugareños de empezaran a freir carne de cerdo para venderles chicharrón, frituras que tienen la carne de cerdo como materia prima, y que se combinan con casabe, guineítos o yuca, y que son parte del folklore de este municipio al norte de esta ciudad.

Andrés Fortunato, presidente de la Fundación Pro Conservación y Difusión de la Cultura de Villa Mella, explica que en la localidad se ha logrado mantener por más de una centuria “una gastronomía que nos identifica”, como el chicharrón y que con distintos eventos al año su entidad procura que las presentes y venideras generaciones puedan mantenerse en contacto con su cultura autóctona.

Resalta el valor de reconocer el folklor de Villa Mella dado que procede de un grupo de esclavos traídos de África "y desde ese entonces ellos mantienen su apego a su cultura autóctona, original". 

 

Son muy contados los casos de personas que puedan resistirse ante los encantos del chocolate. Pensar en ese alimento marrón con un sabor tan particular, provoca entre todos unas ansias de entrarle a mordidas lo más pronto que se pueda y disfrutarlo.