Era una lluviosa tarde en Nueva York, yo recibía a los invitados de la premiere de una película dominicana en un cine de Times Square. Esa noche llegaba gente de todos los estilos, desde las chicas mega trajeadas hasta el público que recién salía del trabajo. Luego de recibir algunos VIPs, un chico se me acerca y me dice tímidamente ¿Maricha? Yo elevé la mirada y noté que el rostro me parecía conocido, lo primero que distingues al verle es su sonrisa y luego su “caco pelao”. Esto último me hizo caer en cuenta de que tenía en frente a uno de los más exitosos dominicanos en el internet.

Remo, aquel que tantas veces había leído, el que nos ha hecho llegar noticias que comprenden desde las más tristes hasta las más insólitas y divertidas, estaba allí y era tan tranquilo que casi pasaba desapercibido, eso hasta que alguna celebridad iba y le saludaba con cariño y respeto, que te dabas cuenta de que ‘el era uno de ellos’.

Su nombre real es Ángel Manuel y su historia es un auténtico ejemplo de como con pasión y perseverancia se puede lograr el éxito. Inició Remolacha.net a modo de hobby, “era algo chulo donde compartía cosas interesantes relacionadas a los dominicanos, pero ¡nunca pensé que iba ser un negocio!” afirma.

La parte más curiosa de sus inicios es como este ingenioso hombre y su adorada esposa lograron hacer de un mal momento una gran oportunidad. Ella, que lo conoce mejor que nadie y que sabía que él estaba pasando un mal rato en su trabajo, un día le dijo que desde hacía un tiempo lo notaba triste y desanimado, que sólo le veía contento cuando estaba publicando cosas en su página y que por su salud y felicidad tenían que hacer un cambio.

Tras esta afirmación le hizo una propuesta que revolucionaría sus vidas, una realmente osada pues ella había sido despedida de su trabajo, estaba embarazada y apenas tenían meses de mudados en un nuevo apartamento. Ese día hicieron un trato: el seguiría publicando y ella se encargaría de formalizar a remolacha.net como una empresa y le ayudaría a comercializar los espacios publicitarios.

Sus familias los tildaron de locos al ver que estos dos jóvenes sin trabajo, con un embarazo arriba y sin un chele acababan de soltar el único ingreso fijo que tenían (y honestamente yo no los culpo porque hay que tener valor para dar EL paso). Pero el tenía el talento y pasión y ella no sólo tenía visión, sino que le dio al proyecto el impulso y motivación que necesitaba. Le pusieron manos a la obra y a solo 6 meses de esto ya estaban ganando suficiente para pagar la renta y empezar a ahorrar, y en apenas un año ganando el doble que lo que el ganaba en su ‘casi frustrante’ trabajo.

Remo se define como un “alérgico a las cámaras y al figureo” y se esconde bajo la excusa de que esas cosas con chulas pero le distraen de su trabajo y que se siente más cómodo trabajando detrás del telón. Quizá por ello -y por ser un amante del marketing- fue que se inventó el personaje de “Remo el enmascarado” una estrategia para llamar la atención que no sólo funcionó, sino que le dio la confianza necesaria para dar la cara ante su cada vez más exitoso proyecto.

Él no se considera emprendedor, sino una persona que tiene la dicha de hacer lo que le gusta (para nosotros si lo es). Sobre la tendencia emprendedora nos dice que ha identificado que las personas de esta naturaleza tienen cosas en común: leen muchísimo, se asocian con personas que piensan como ellos, ponen a la gente por encima del dinero, invierten en empleados inteligentes y talentosos y sobre todo, están obsesionados con lo que hacen. Al preguntarle por recomendaciones para quienes quieren seguir sus pasos nos comenta: “Mi consejo para la gente que desea empezar un proyecto informativo digital es respetar el trabajo intelectual de otros. Dar crédito y enviar tráfico a las fuentes.”

En Remolacha.net utilizan un estilo muy jocoso bajo la idea de llegar a las masas sin necesidad de mostrarle al mundo de que uno, en algún momento de sus vidas, “se tragó un diccionario”. Allí tratan los temas serios con el respeto y ética que se merecen, aclaran informaciones y las ponen en una forma más fácil de consumir. Esta fórmula es probablemente una de las razones de su éxito.

Su conocido slogan lo cataloga como una “página fea”, esto surge porque cuando empezó no tenía dinero para contratar los servicios de un diseñador así que aprendió html y css básico y diseñó la página él mismo. Esto fue percibido por el público como “honestidad” y como ya se ha convertido en parte de su personalidad, han mantenido la página sencilla y sin mucha complejidad gráfica.

Detrás de esta exitosa página sigue habiendo un dúo dinámico liderado por aquel chico, autodidacta y curioso que se define como “un tipo tranquilo” al que le gusta compartir con familia y amistades, al que no disfruta al hacer negocios, que aunque agradece los reconocimientos, siempre le ha huido a la fama y al figureo. Por eso se convierte en Remo cuando está trabajando y la gestión de clientes se lo deja a su directora de ventas y claro, a su esposa.

La naturaleza de su trabajo le permite tener un balance y gozar de la dicha de compartir con su familia por las mañanas, tienen la tradición de desayunar juntos, recibe a sus hijos cuando llegan de la escuela, les prepara cena, comparten mucho y si ellos le necesitan deja lo que está haciendo y acude al rescate. Es voluntario en sus escuelas e incluso tiene asignadas lecturas una vez a la semana en el grupo de su hija, después de las 6:00 p.m. no recibe llamadas de nadie pues tiene la política de “cero negocio en tiempo de familia”, lo cual incluye los fines de semana que “son sagrados, porque son de ellos”.

Remo día a día recibe muchas cosas raras, algunas van directo a su página, otras no se pueden publicar y ha aprendido a borrarlas de una vez  y lograr que no le afecten. De vez en cuando -y sobre todo luego de quitarse la máscara- ha sabido también recibir avalanchas de fotos de remolacheras desnudas y en ropa íntima.


LO QUE NO SABíAS:

- Ha rechazado muchísimos clientes pues no acepta publicidad de alcohol, cigarrillos, política o cualquier publicidad que en su equipo interpreten como engañosa lo cual significa nada más y nada menos que unos 25,000 dólares al mes. ¿Pr qué lo hace? “Nuestra credibilidad vale más que eso”.

- Desde pequeño siempre se he pelado cacorrapado porque es económico y no hay que bregar mucho. PERO… De los 18 a los 25 años, lucío desde afros a blowouts y fades. Aunque al ver como avanzaban las entradas de su cabeza regresó a la 0.

- 15% del tiempo lo dedica a su educación y formación. Lee libros, escucha audiolibros y realiza muchos cursos online. Este año tiene en agenda regresar a la universidad a estudiar periodismo.

- La palabra “fokiuses” la aprendió de una una amiga llamada Ismeria Jerez, cuyo tío utilizaba el término para referirse a gente falsa. El se enamoró de la palabra y la acuñó a la clase política.

- Para formar parte de Remolacha.net… Busca personas que amen y le duela su país. Deben tener buen sentido de humor, buen corazón, aprender rápido y ¡tener buena ortografía!

5 PREGUNTAS A REMO:

QMH: ¿Cuándo fue la última vez que viniste a RD? ¿Qué planes tienes con la isla?
Remo: Tengo dos años que visité a RD.  Si Dios quiere voy este año.

QMH: ¿Volverías a vivir en RD?
Remo: Me gustaría tener una propiedad en Jarabacoa. Me gustaría vivir por un tiempo allá con mi familia.

QMH: Si pudieras pedir un deseo ¿cuál sería?
Remo:Que todos los niños de nuestro país tengan un mejor sistema educativo.

QMH: Si pudieras dar un consejo a los dominicanos ¿cuál sería?
Remo: Constante educación + obsesión + trabajo = la vida que deseas.

QMH: Tu que nos conoces tan bien como pueblo y que te enfocas tanto en promocionar lo bueno que tenemos, ¿cuáles crees que son las 3 mejores cualidades de nuestro país y su gente? 
Remo: Somos gente hospitalaria, alegre e inteligente.

Y una ñapita:

Por curiosidad le preguntamos, ¿cómo es el día a día de Remo? Su respuesta: Cada día es diferente, pero “si uno no abre el colmado uno no produce” afirma y nos dio un lunes como ejemplo, con la advertencia de que aunque no es un esclavo, ese es el ritmo habitual.
5:00 a.m Se levanta y alista para ir a una sesión de kickboxing.   
6:00 a.m Está frente a la computadora, chequea las estadísticas y todos sus sistemas de descubrimiento de contenidos.   
6:30 a.m. - 6:45 a.m. Empieza a publicar.   
7:30 a.m. Le prepara desayuno a sus hijos y los pone en el bus de la escuela.
8:15 a.m.- 12:00 p.m Vuelve a estar frente a la computadora.
3:00 p.m. Llegan sus hijos, les sirve una merienda, comparte con ellos un rato.
4:30 p.m. Hora de tareas y mientras prepara la cena, dice ser “un experto en comidas que se toman 30 minutos o menos”.  
6:30 p.m. Llega su esposa del trabajo y cenan.
7:00 p.m. - 8:30 p.m regresa a trabajar

Fotos: Myspace.com/elremo