Una vida dedicada a la política y a su natal República Dominicana.

 

El cáncer se lo llevó a los 69 años luego de su último gran sacrificio en pos de la coherencia: ser candidato presidencial, aunque el cáncer ya se hacía visible en su hablar pausado, voz ronca y rostro famélico. Pero era necesaria su presencia reclamando la unidad de las fuerzas democráticas del país.

 

Hatuey DeCamps ha cerrado los ojos para siempre este viernes 26 de agosto de 2016. Horas antes la tierra bramó, como si la muerte estuviese consciente de a quien se iba a llevar.

 

Hatuey se va al descanso eterno con una hoja de servicios que se inició desde sus años de estudio como dirigente estudiantil de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde llegó a ser presidente de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED).

 

Retumban aún en las paredes de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura las palabras que le tocó pronunciar frente al féretro de su compañero de luchas Amín Abel Hasbún, víctima de la represión balaguerista. Graduado de Filosofía, ingresó en calidad de docente a la UASD.

 

Pero Hatuey también fue dirigente y mano derecha de José Francisco Peña Gómez en el Partido Revolucionario Dominicano y llegó a ser ministro de la Presidencia y Presidente de la Cámara de Diputados.

Su visión en contra de la reelección presidencial lo llevó a oponerse a dirigentes de su partido, incluyendo al entonces presidente de la República, Hipólito Mejía, y terminó yéndose de su PRD y fundando el Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD).

 

Apenas habían pasado unas horas del fallecimiento de Hatuey y todavía estaba fresco el recuerdo de su vida cuando el Destino nos sorprendió llevándose a su hermano menor, Luis.

 

Ambos están siendo velados simultáneamente en Blandino y este domingo 28, declarado de duelo oficial por decreto presidencial, Hatuey recibirá los honores correspondientes a su investidura como profesor universitario y ex presidente de la Cámara de Diputados, además de fundador del PRSD.

 

Que descansen en paz.