Turisteo

 

El sociólogo dominicano Dagoberto Tejada define que no existe un carnaval dominicano, sino más bien “los carnavales del carnaval” (y sí, hay una canción de Marcos Caminero que lo define mejor). Cada manifestación carnavalesca de estos 48 mil kilómetros cuadrados se diferencia de las demás en una multiplicidad de aspectos que es mejor disfrutar por experiencia propia en lugar de estar leyéndolos en esta nota. 

 

¡Horror! Se acerca un fin de semana largo y no tienes planes, te preguntas y ahora, ¿qué más hago? sin tener la más mínima idea de como aprovechar el feriado para darte una pequeña escapada pasas horas muertas en internet.


Foto: Roland Liebetrau.

El pasado 15 de enero inició oficialmente la temporada de ballenas jorobadas, la cual se extiende hasta el 30 de marzo de cada año. En estos dos meses y medio los inmensos cetáceos del Océano Atlántico Norte llegan al territorio dominicano con un fin específico: buscar pareja, aparearse y parir en nuestras templadas y protegidas aguas, en las que se garantiza el fortalecimiento de la cría.




Foto: Maricha Martínez Sosa.

Febrero está a la vuelta de la esquina. Y, como es de esperarse, el calendario marca el inicio de uno de los carnavales más diversos del planeta. Es que en pocos lugares pueden encontrarse tantas manifestaciones distintas de carnaval como en nuestra media isla.

 



El 5 de Septiembre de 1996 fue inaugurado Museo Mundo de Ambar, institución privada que nació como iniciativa de Jorge Caridad, una de las primeras personas en la República Dominicana en dedicarse ha trabajar en la elaboración de joyería a partir del ámbar y el larimar. Allí, a través de la exhibición de piezas, diagramas, elementos audio visuales y análisis microscópicos se van presentando a los visitantes los fascinantes secretos de este curioso producto de la naturaleza.