Turisteo

 



El 5 de Septiembre de 1996 fue inaugurado Museo Mundo de Ambar, institución privada que nació como iniciativa de Jorge Caridad, una de las primeras personas en la República Dominicana en dedicarse ha trabajar en la elaboración de joyería a partir del ámbar y el larimar. Allí, a través de la exhibición de piezas, diagramas, elementos audio visuales y análisis microscópicos se van presentando a los visitantes los fascinantes secretos de este curioso producto de la naturaleza.



Foto: Danny Lantigua de la Rosa / ConexionRD

En el pueblo de Cabeza de Toro -provincia de La Altagracia- encontramos la Laguna Bávaro, un espacio natural que por sus privilegiadas características e invaluable biodiversidad fue elevada a la categoría de área protegida y Refugio de Vida Silvestre de la República Dominicana.

 



Foto: Maricha Martínez Sosa.

Samaná es una de esas pequeñas joyas multiculturales dentro de la República Dominicana que con su transcurrir histórico resultó en una inigualable mezcla. Una de las más peculiares características de esta provincia es el resultado de la política poblacional llevada a cabo por Jean Pierre Boyer en los tiempos de la ocupación haitiana, hacia 1824.En esta se permitió la entrada al país de negros libertos norteamericanos y de las Antillas Menores. Los más de 6,000 inmigrantes se asentaron en su mayoría en la zona de Samaná y no sólo importaron el habla, religión, usos y costumbres de su tierra natal, sino que ejercieron una importante influencia en la recomposición tanto étnica como cultural de la península.

En el Distrito de Estero Hondo, de Villa Isabela, Puerto Plata encontramos uno de los más antiguos inquilinos de las tierras caribeñas que, desde hace siglos, busca en nuestras aguas alimento y protección.




Dicen que la vida es una aventura, pero muchas veces la monotonía en la que nos vemos sumergidos logra hacernos sentir cualquier cosa menos adrenalina. Y es que sin querer -y hasta sin darnos cuenta- acabamos encarcelados entre las largas horas de trabajo, los estresantes ritmos laborales o académicos y la incesante necesidad de hacer más cosas, con mejor calidad y en menor tiempo.